El Veredicto…’La Maldición De La Casa Winchester’

Por: César Cortez

Mucha expectativa me había generado la trama de La Maldición de la Casa Winchester cuando leí su sinopsis por primera vez, pero aún más grande fue mi sorpresa cuando se anunciaba como protagonista a la gran Helen Mirren. Con esta previa, ¿Cómo se podía pensar que esto podría salir mal? Como bien dice la canción “todo se derrumbó…” luego de haberla visto porque está muy lejos de será una muy buena (ni siquiera buena) película.

La historia se basa en la famosa mansión de los Winchester, que es además una de las casas embrujadas más conocidas del mundo. Ubicada en 1902, tenemos a Sarah Winchester (Helen Mirren), viuda de William Winchester, el creador del histórico rifle que lleva su nombre, quien luego de perder a su hija, cree que su casa está maldita y por casi veinte años no ha parado de construir y demoler sus interiores. En ese instante, se le pide los servicios de un psicólogo llamado Eric Price (Jason Clarke) para que investigue y saque sus propias conclusiones del extraño comportamiento de la Sra. Winchester. ¿Sera verdad que la casa está maldita y llena de fantasmas o todo es producto de la imaginación de la Sra. Winchester?

Me apena saber que luego de una sinopsis como esta, no se le haya tomado en serio su historia, y es que tiene todo el potencial para convertirse en una muy buena película, especialmente, como vuelvo a repetir, de la presencia de Helen Mirren en el rol principal. Por otro lado ¿Debería causarme sorpresa su resultado al saber que la dirección fue hecha por los hermanos Spierig, los mismos de la, también decepcionante ‘Jigsaw’? Tal vez sí, pero todos merecen una nueva oportunidad para redimirse, algo que en esta producción no aparece ni por asomo. Tuvieron algo muy bueno entre manos, pero se limitaron a lo básico y a lo obvio, a los sustos fáciles, si es que se les puede llamar de esa manera.

Existen diferentes punto de vista donde este producto pudo salvarse, pero no se arriesgaron a más y eso es lamentable, y justamente, uno de esos puntos que pudo salvar la cinta era la casa. Al saber que esta estaba en constante construcción y que poseía infinidad de habitaciones y corredores por doquier, podría haberse trabajado en obtener una sensación de claustrofobia y de sentirse inmenso en un laberinto. Sentirse incomodo en un espacio donde uno da vueltas y vueltas es también algo que asusta, pero no se logró obtener ese efecto (ni otro) porque de toda la enorme casa, solo se muestran, tal vez unas cinco o seis estancias. Si bien, toda la trama se desarrolla dentro de la mansión, no se siente para nada el encierro.

Como es lógico, si una trama está por debajo de su nivel, también lo están los actores a los cuales no se les exige algo más que “hagan lo mejor para quedar bien” sin tener mayor pretensiones. Ni siquiera puedo decir que Helen Mirren se “lucio”, “brillo” o fue lo “mejor” del filme porque no fue así y, por momentos incluso, se le nota algo fingida. Desde mi punto de vista, Mirren con esta cinta, solo se quiso “pasar un buen rato”. Quiso estar en una película de terror, tal vez no de las mejores, pero lo consiguió. No tiene que demostrar nada a nadie y sus obras la avalan. Es merecedora de un Oscar y a veces con eso basta y sobra. Es más, si tiene la osadía de estar en la, cada vez alicaída franquicia de ‘Rápidos y Furiosos’, puede estar tranquilamente en una cinta como esta, a pesar que es un bodrio. ¿Acaso creen que no leyó el libreto y por donde iba la historia antes de aceptar? No creo que haya nadie que diga lo contrario.

Completamente decepcionado de La Maldición de la Casa Winchester. Si desean ver una película sin grandes pretensiones o si tienen la intención de hacer una maratón de “casas embrujadas”, la pueden elegir. Sé que vendrá alguien con mas osadía y, realmente, narre una historia digna de verse. Esta no será para nada la última vez que veamos en pantalla la casa de Winchester. Tendrá su revancha.

Calificación: 2.4 de 5

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El Veredicto…’Jumanji: En La Selva’

Por: Karen Pérez León

Jumanji: En La Selva es una película estadounidense de acción, aventuras y comedia en 3D de 2017, dirigida por Jake Kasdan y escrita por Chris McKenna, Erik Sommers, Scott Rosenberg y Jeff Pinkner. Es la secuela de Jumanji (1995) y está protagonizada por Dwayne Johnson, Jack Black, Kevin Hart, Karen Gillan, Nick Jonas y Bobby Cannavale.

En primera instancia, la Sony pensaba realizar un remake de la cinta de 1995, pero tras recibir varias críticas negativas por parte de los fans y sumándose la muerte de Robin Williams, el proyecto fue modificado totalmente. Así nació la secuela tardía que hoy se encuentra en cartelera y que ha sorprendido a más de uno.

Una de esas personas sorprendidas es su servidora. En verdad, no esperaba que la película fuera tan divertida, pensé que sería una decepción típica de Hollywood cuando hacen secuelas de memorables películas como lo fue Jumanji de 1995 y solo consiguen destruir la historia original.

Al inicio, se presenta a los personajes, un grupo de adolescentes que han sido castigados por diferentes motivos y que son muy diferentes el uno del otro. Se encuentra el nerd, el deportista, la nerd intelectual y a la típica chica popular y ególatra de secundaria. Todo al mejor estilo de la recordada “El club de los cinco, (1985)”. Entonces, sucede lo más inesperado, encuentran el juego y deciden pasar un buen rato, sin imaginarse lo que está por venir.

Esta cinta consigue entretener al público de principio a fin con divertidísimas situaciones y con la dupla de Dwayne Johnson y Jack Black que funciona de forma muy acertada. Además, ofrece ese toque de modernidad noventera, a través del uso de un videojuego en cassette que transforma al juego de mesa en uno más interesante y arriesgado para la época actual, pues traslada a los adolescentes a la jungla y los convierte en los avatares que eligieron al inicio, con un límite específico de vidas.

Si bien este filme puede ser visto en familia para pasar el rato, no será uno memorable. Ni siquiera intenta superar al original, al parecer los realizadores sabían que eso sería imposible, debido a la actuación magistral de Robin Williams, que marcó la vida de toda una generación. En cambio, utilizan lo suyo: Una trama simple y un buen reparto de actores que logran cautivar a la audiencia con sus interacciones cómicas y que dejan el mismo mensaje al final: Aprender a pensar diferente y valorar sus vidas, como una típica cinta adolescente.

Calificación: 3.5 de 5

El Veredicto…’Bright’

Por: Lorenzo Bryce

Bright es la nueva película de Netflix, dirigida por David Ayer, director de ‘Escuadrón Suicida’ y escritor de ‘Día de Entrenamiento’. Está protagonizada por Will Smith cómo Daryl Ward, un policía tan veterano como correcto, y por Joel Edgerton que interpreta a Nick Jakoby, el único policía Orco en su ciudad. Los sucesos de la película pasan en un Los Ángeles paralelo al que nosotros conocemos, donde los humanos conviven con criaturas mitológicas.

La primera impresión que nos da el filme, es que quiere hacer una crítica a las instituciones y sistema Estadunidense o quiere hacer una sátira a la discriminación racial, hasta podemos imaginar que la película va a abrir las puertas a un nuevo universo que nos recuerda a una historia narrada por J.R.R. Tolkien. Pero mientras van pasando los minutos, nos damos cuenta que es una historia (cliché) más del policía veterano y el policía novato.

Hay dos factores por los que se le debe felicitar a Ayer. Número 1: Cómo introduce a personajes; con la excepción de un par, la primera vez que vemos a un personaje en pantalla nos deja claro quién es y que quiere. Número 2. Todo está conectado; mitad de Bright es una secuencia de acción, sin darnos cuenta todo personaje, locación, hasta dialogo tiene que ver con algo futuro o pasado. Otros logros fueron el trabajo de cámara e iluminación y las coreografías de peleas/tiroteos.

Los problemas de Bright comienzan en sus protagonistas. Está claro que la historia quiere poner a Ward (Smith) cómo el héroe principal, pero la actuación de Edgerton es superior a la de Smith. Edgerton es tan magistral que deja en un costado a Smith y en vez de funcionar cómo un protagonista principal se vuelve un Comic Relief. Aparte, Jakoby, es el mejor personaje de la película, solo en él podemos ver una clara evolución de personaje, cumple todos sus objetivos propuestos y siendo un orco es el personaje con dilemas más humanos.

Después de la primera mitad del filme todo empieza a ir para mal. En los primeros 20 minutos, Ayer, nos introduce un mundo mitológico con mucho potencial, pero solo tocan su borde. En la segunda mitad lo dejan completamente de lado, esto siendo lo más fuerte de la historia. La película tiene varias escenas que no afectan en nada, no cumplen el objetivo propuesto en escena y además… ¡Son aburridas!

Lo mismo pasa con los antagonistas de la película, pero no solo son aburridos, tampoco los  conocemos. Ayer, hace un espléndido trabajo para presentarnos personajes, salvo sus villanos. Cómo nunca llegamos a conocerlos, ni entender las razones detrás de sus acciones, perdemos simpatía por ello. Diría que perdemos interés por ellos, pero la verdad nunca los conocemos.

La película sufre serios errores de continuidad en edición. Bright de por sí, contiene mucha acción, por lo tanto es difícil para el editor hacer que todo encaje, se entiende el dilema. Pero se vuelve inaceptable cuando cada 10 minutos hay un salto de continuidad o una repetición de imagen.

Aunque los twists de la película llegan a ser emocionales, son muy obvios. Por lo general se ven venir segundos antes de que pasen, esto hace que la película se vuelva monótona y la audiencia pierda el interés en la historia. Este problema sucede en el climax principal y el twist final de Bright, la película no cumple su objetivo de sorprender a la audiencia con su revelación final.

Bright, es muy interesante. Nos abre la puerta a un nuevo mundo de mitología, pero por errores técnicos y narrativos nos deja sin conocerlo. Definitivamente lo mejor de la película fue la primera mitad antes de entrar al cliché de siempre. Sin duda alguna la película fue una decepción, se esperaba más.

Calificación 2.1 de 5

El Veredicto…’Star Wars: Los Últimos Jedi’

Por: Lorenzo Bryce

Star Wars: El Último Jedi fue estrenada a nivel mundial la semana pasada, está fue escrita y dirigida por Rian Johnson, director de las películas independientes ‘Looper’ y ‘Brick’, también de tres capítulos de la aclamada serie de televisión ‘Breaking Bad’. La historia del  episodio VIII, sigue los sucesos de ‘Star Wars: El despertar de la Fuerza’. La película es protagonizada por Daisy Ridley (Rey), Adam Driver (Kylo Ren), Mark Hamill (Luke Skywalker) y Carrie Fisher (Leia Skywalker).

Lo primero que se debe entender antes de juzgar una película dentro de la saga de Star Wars es que su Fandom es tranquilamente el más diverso que conocemos. Ha habido episodios estrenados en el 77’, 80’, 83’… 99’, 02’, 05’… 15’ y 17’. Star Wars tiene por lo menos 3 generaciones distintas de fanáticos. Esto causa el mayor dilema a cualquier cineasta que desee hacer una película dentro de esta saga: satisfacer a todos. Por esta razón ‘El despertar de la Fuerza’ siguió la fórmula de ‘Star Wars: Una Nueva Esperanza’ y se mantuvo tan fiel a la mitología de Star Wars.

Respecto a Los Último Jedi… aunque hay momentos similares a ‘El Imperio Contraataca’ podemos decir que Johnson, no siguió la fórmula exacta de tal… más aún, hubo partes que extendió (o rompió) la mitología clásica de Star Wars. Si miras el Episodio VIII cómo una película y no como una película de Star Wars, felicitaríamos a Johnson por tratar de innovar y salir de lo convencional. Pero cuando explotas lo que pensamos que se puede hacer con “La Fuerza”, aparte nos sorprende con quien la explota, va a ser lo más controversial del filme.

Una fórmula que sigue Los Último Jedi es comenzar con una batalla espacial. Pero esto se baja cuando esta persecución está llena de chistes, plots y twists vagos e infantiles. Puede que esta escena le divierta a la nueva generación de seguidores de Star Wars, pero se vuelve denso cuando pasa en al inicio.

Con una duración de 2h 32min, el filme  tiene serios problemas de ritmo. El arco de Finn (John Boyega), DJ (Benicio Del Toro), y Rose (Kelly Marie Tran)  en Canto Bright, esta demás. Aunque el mensaje final de este arco nos dice realidades ocultas de la galaxia, parece que su verdadero objetivo es darles tiempo en pantalla a los actores mencionados. Este es el punto más bajo del filme.

El CGI nos deja sin palabras, puede que El Último Jedi se lleve un Oscar por eso. La película tiene Easter Eggs que va a entretener a los fanáticos de Star Wars por años. Hay cameos de personajes originales que van a ser llorar a muchos. Pero por lo que sales aplaudiendo de la sala es el Score de John Williams, otra vez se lució. En especial en “La Batalla de Crait”, toda la escena vas a tener los pelos punta por el mítico trabajo del señor Williams.

El toque del director se ve en la manera de cómo se presenta la historia. La edición por lo general es rápida y precisa. Las secuencias de peleas de Sables de Luz son con planos abiertos y casi estáticos. En general, el lenguaje audiovisual es más que placentero.

Sin duda alguna lo mejor de la película fueron las actuaciones de Daisy Ridley, Adam Driver y Mark Hamill. Los personajes Rey y Kylo Ren no siempre tienen claros sus objetivos, por sus dilemas morales. Ambos personajes tienen un arco final claro y lógico. Quien se lleva el premio es Hamill, cada vez que sale pantalla la película se supera a sí misma. Vemos a un Luke Skywalker conflictivo, lleno de problemas existenciales e internos, en su mayoría es un opuesto a Yoda en el Episodio V, pero su personaje evoluciona y su objetivo final llega a satisfacer a la audiencia.

Los Último Jedi será recordado cómo el episodio más controversial. Aunque gran parte de los fans se sientan traicionados por el uso de “La Fuerza”, muchos van a agradecer a Rian Johnson por salir de lo convencional y apreciar la película por lo que es, una gran odisea espacial.

 Calificación: 3.9 de 5

El Veredicto…’Coco’

Por: Luis Augusto Venegas Gandolfo

Cabe resaltar que esta película de Pixar me ha costado tiempo en analizarla. No solamente por los conceptos que proponen en su historia, sino por el valor que se tiene sobre la importancia que es la familia y los sueños que uno tiene en el camino de la vida.

Esta película la tomo como propia. Una historia que, aún haya sido contada en muchas películas de Pixar y en otros estudios, muestra elementos tan intensos que no dejamos de mencionar el título con un poco de nostalgia, pena, unión y amor  a los seres queridos.

He tenido la oportunidad de conocer México y, aunque no he estado tanto tiempo allí, puedo aceptar que muchos valores y costumbres son muy típicos del lugar. El personaje principal, Miguel Rivera, tiene el sueño de ser como el más grande músico (Enrique de la Cruz) sin embargo su familia, tras un rechazo a la música durante generaciones, le prohíben e insisten en que continúe con la tradición de hacer zapatos y “chanclas”.

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Ante este hecho, el personaje sufrirá conflictos en saber si lo más importante es lo que dicta su corazón acerca de sus sueños o la familia. La historia no nos sorprende a simple vista, sin embargo los acontecimientos previos y del rededor brindan la magia de todo este básico concepto.

El primer hecho, es el sueño de la bisabuela de Miguel, una mujer de muy avanzada edad. que al no tener la mente muy lúcida, sigue esperando la llegada de su padre que se fue de su hogar cuando ella era muy pequeña. Como sabemos, este es el punto más fuerte de la historia y que, en realidad, la película se centra en este hecho (la bisabuela se llama Socorro, apodada “Coco”… ya sabemos por dónde irán nuestras lágrimas).

Adicionalmente, esta historia sucede durante el “Día de los Muertos”, donde en muchos pueblos de México lo celebran de una manera particular (obviando algunos extremos que no se pueden presenciar en un film para niños). La historia va en este viaje entre un mundo de vivos al de muertos, donde Miguel encontrará la raíz de su amor a la música y el origen del odio a ésta por parte de su familia “viva”.

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La película tendrá elementos de la cultura mexicana; desde sus creencias y tradiciones en el día de los muertos, los espíritus animales que son guardianes en este mundo, la música y filmes (Música de banda, referencia de la serie “La novicia voladora”, etc.) que son parte de éste país, y grandes personajes en la historia (Frida Kalho, Pedro Infante, El Santo, etc.).

Por otro lado, la historia tiene ciertas similitudes con la película “El libro de la Vida” (2014), donde hay una lucha entre los sueños y los deseos de la tradición familiar (elegir en ser músico o ser un torero). Otra de estas similitudes, es que los sucesos también suceden en el mundo de los muertos, por lo que algunos espectadores pueden pensar que es lo mismo con Coco. Sin embargo, el contenido de esta película de Pixar sorprende en su dedicación por la cultura mexicana y el elemento “sentimental” que rompe hasta al corazón más duro.

La iluminación y la atmósfera de esta película son espectaculares, siempre remarcando al mundo de los muertos más “vivo” que el real (recordando al “Cadáver de la Novia” con este hecho). La musicalización y efectos sonoros tienen un efecto muy nostálgico para los que conocen México o han tenido un contacto con éste país.

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En el caso del modelado y el shading, los personajes no resaltan tanto como “Mamá Coco”, que tiene un gran detalle en el rostro (en especial en los párpados y en los ojos) superando sin dudar a Carl Fredricksen en ‘UP’ (2009). El rigging de los personajes, en especial de Héctor (uno de los muertos  “olvidados”, pero esencial en la película), poseen una gran flexibilidad y control sobre todo el cuerpo, proponiendo nuevas ideas y habilidad en el actuar.

Sin duda, una película imperdible para nuestros ojos  (y nuestros oídos) y que nos deja un mensaje profundo en nuestro corazones. Esta película llega directamente a mi experiencia como animador y por haber sido nieto de una mujer tan amorosa y valiosa como lo fue mi abuela.

“Tatita”, siempre tendré en cuenta todo lo que me contabas y lo mucho que valorabas a la familia. Yo también seguiré el camino que hemos tenido presente gracias a ti: “Estar siempre unidos”.

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Calificación: 4.8 de 5

El Veredicto…’Estación Zombie: Seúl’

Por: Cesar Cortez

En el 2016 fui testigo de un filme llamado ‘Estación Zombie’ (Train To Busan), un experimento más, esta vez desde Corea Del Sur, dentro del ya condensado mundo zombie (que parece no tener techo) que resultó ser una gran sorpresa por la propuesta que puso en escena: un grupo de personas logra escapar de una horda de muertos vivientes y se refugia dentro de un tren en movimiento, orando para que esto solo sea un mal sueño.

Sin embargo, cuando esta salió a la luz, descubrí que existía un filme animado llamado Estación Zombie: Seúl (Seoul Station), que no es otra cosa que la precuela de la cinta anterior, también dirigida por Sang-ho Yeon, pero luego de verla, no le daría ese rótulo y es que más parece un spin-off de ‘Estación Zombie’, porque no revela cómo nace el brote que convertirá a todos en caníbales sedientos de sangre. Por otro lado, lo que si refleja es que la imagen de nuestra sociedad, ya sea occidental u oriental, presa de la indiferencia y que solo actúa cuando la situación es, realmente, grave.

Estación Zombie: Seúl, no es mejor que ‘Estación Zombie’, y es que esta última nos presentaba a un grupo de personas dentro de un tren en el que uno podía percibir la claustrofobia, el miedo y, porque no, la falta de fe de alguno de ellos al ver que estos vagones y sus estrechos pasillos es lo única que los mantiene a salvo del apocalipsis que se vive en las calles. Lo que difiere con Estación Zombie: Seúl porque esta se desarrolla en la ciudad, y nos pasea por muchos lugares, sin concentrarse en uno específico en la que somos testigos de cómo todo se viene abajo, pero dejando en el aire preguntas como ¿Qué causó esta enfermedad? O algo por el estilo.

Sang-ho Yeon no solo cuenta el brote zombie en los cien minutos que dura su película, sino que entrelaza una historia donde vemos las diferencias sociales que se viven en el país asiático, como es el caso de los mendigos que son tratados como parias o como un lastre para el desarrollo y no son tomados en cuenta. En realidad, esto calza también en cualquiera de los países, pero el mensaje del director, que es algo que vimos también en ‘Estación Zombie’, es que la raza humana, muchos de ellos, son egoístas cuando las cosas van bien y a veces es mucho peor cuando estas van mal, ya que la salvación de uno mismo es lo principal antes de ayudar a los demás. Si ayudas a otros cuando debes hacerlo solo a ti mismo, eres un tonto, pero también ese tonto puede ser visto como héroe si empleas lo mejor que tiene, ya que su respuesta puede ser vista como esperanza, algo que actualmente no se ve muy seguido.

Lo que me llama la atención del metraje es por qué no se arriesgó mas en escenas, considerando que este es un filme animado, como por ejemplo en haber dibujado a los zombies más sangrientos o cuando estos atacan, ser un poco más viscerales. Si bien se les ve pálidos y tienen las características ya conocidas, no se les mostro tan sanguinarios como en otras versiones (lo siento, quería ver el gore) como si fue expuesto sin ir muy lejos en ‘Estación Zombie’. Puedo deducir que, tal vez, el director no quiso centrarse en este tema y que su producto fuera visto solo como uno más al mostrar litros y litros de sangre, sino reflejar más el aspecto humano explicado líneas arriba.

El resultado que arroja Estación Zombie: Seúl es que queda detrás de ‘Estación Zombie’ (Train to Busan) por el casi hecho de no manejar la esencia de lo que es un filme zombie (sangre y vísceras) sino mostrar el aspecto de la sociedad en su más baja expresión. Esto, obviamente, es solo una parte ya que la tensión y el miedo puede notarse en las solitarias y silenciosas calles que son testigos de la caída de la humanidad y que, a pesar de todas las advertencias y consejos que nos puedan dar, aun no estamos listos para enfrentarnos a la cruda verdad. Nos falta mucho como personas.

Calificación: 3.3 de 5

El Veredicto…’Jigsaw: El Juego Continúa’

Por: César Cortez

Cuando en el 2010 se estrenó la séptima película de ‘El Juego del Miedo’, la productora aseguró que esta sería la última parte de la saga, que llegó incluso con el ingrediente de presentarse en 3D. Sin embargo, Hollywood ya nos tiene acostumbrados a que “si algo se hizo bien, hay que traerlo de vuelta”, lo que es lo mismo a “no tengo nuevas ideas, y me aseguro el éxito con un producto conocido”. Siendo así, tenemos el porqué de una nueva entrega de Saw esta vez titulada Jigsaw: El Juego Continúa.

La trama sigue teniendo el mismo móvil: un grupo de personas son escogidas por sus “pecados” y serán sometidos a duras y sangrientas pruebas, para saber si son dignos de seguir con vida. No hay nada nuevo en esto, pero la parte interesante se encuentra en quién está detrás del juego ahora porque, como se sabe, John Kramer alias “Jigsaw”, falleció hace diez años, exactamente en ‘El Juego Del Miedo 3’. ¿Todo ha sido un engaño y está vivo? O ¿Acaso hay alguien que sigue sus pasos? La respuesta se la dejo a ustedes.

Los hermanos Michael y Peter Spierig, directores del filme, aunque me atrevería decir que por momentos se siente como si fuera un telefilme, quisieron crear una atmósfera parecida a la primera película de la franquicia, algo que a estas alturas es casi imposible, y si bien su ejecución en un primer momento es buena, luego se cansan y se sumergen en la fórmula vista en las demás entregas: personas atrapadas en las trampas de Jigsaw y por otro lado, la policía empieza a “romperse la cabeza” al saber que hay un “imitador” (o no) de este “asesino” y empieza el juego de ir armando el rompecabezas, hasta llegar al giro del asunto.

La franquicia, hay que ser honestos, por lo único que la gente paga la entrada es para ver la manera en que se ejecutan las trampas, al igual que en su momento fue ir a ver filmes como ‘Viernes 13’ o ‘Pesadilla en Elm Street’ para saber cómo los asesinos mataban a sus víctimas. Las trampas siguen siendo atractivas pero esta vez lo que cambia, es que no se ven tan gore como en sus entregas anteriores. No quisieron colocar tanto destripamiento, lo que hace pensar que estaban enfocados más en la ejecución de la trama y no trabajar mucho en el aspecto de la sangre. Sinceramente, me sorprendió mucho esta decisión, lo que la convierte en una película de clasificación “PG-13” comparada con las anteriores.

Los actores siguen en lo mismo. Por parte de las víctimas, desesperados, gritando y colocando siempre a alguien que hace todo lo posible por salir con vida, despertando así a su “yo malo”, sin importarle nada ni nadie. Por el lado de los detectives, buscando las pistas, algo que los vuelve locos por momentos, ya que empiezan a desconfiar el uno del otro. Lo interesante, como debe ser, transcurre en los últimos veinte minutos en la que se empiezan a unir todos los cabos sueltos con la clásica y desesperante edición y la infaltable y a estas alturas, gloriosa melodía.

Sinceramente, esperar tanto tiempo para ver una entrega y presentar lo mismo, no lo veo como un buen negocio. Por momentos incluso da la impresión que mejor el producto hubiera ido directamente al mercado del video, como es el caso de las últimas entregas de “Chucky”, pero verlo en el cine, a veces, da mejores dividendos. Sobre una próxima secuela, tampoco apostaría por ello, pero en este mundo del cine, nunca se sabe.

Calificación: 3 de 5