El Veredicto…’Doctor Sueño’

Por: Karen Pérez León

¿La continuación de la película ‘El Resplandor’ (1980)? Suena bastante arriesgado, ¿no? Tomando en cuenta que esa cinta pertenece al cine de culto de nuestros tiempos y es considerada una obra maestra, por transmitir de forma sensacional el encierro, asfixia y locura que atraviesan los personajes, dirigidos magistralmente por el director Stanley Kubrick y cuyos actores, con actuaciones memorables, nos hicieron vivir la historia en carne propia.

Pero, para adentrarnos en el análisis de la cinta dirigida por Mike Flanagan, el mismo de ‘La maldición de Hill House’ (2018) y ‘El juego de Gerald’ (2017), primero tenemos que conocer la trama de la novela del gran Stephen King, publicada en el 2013. En ella, King nos narra lo sucedido con Danny Torrance y su madre, después de la muerte de Jack Torrance en el Hotel Overlook y cómo Danny se transforma en un adulto atormentado por los fantasmas de su infancia, a quienes reprime a través de diversos vicios. Además, tendrá que enfrentar sus propios miedos para combatir a un grupo de seres paranormales que absorbe el resplandor de los niños “especiales”.

Sabiendo esto, podemos afirmar que la adaptación que propone Flanagan sigue en forma fiel a la novela de King, lo cual ya es un buen comienzo, pero no garantiza el éxito, pues también tiene la tarea de conectar el recuerdo de ‘El Resplandor’ en la mente de los espectadores, con su secuela ‘Doctor Sueño’, lo cual ya de por sí es complejo, porque aunque ambas compartes personajes y escenarios, distan de ser similares.

¡ALERTA DE SPOILER!

Entonces, comenzamos el viaje. En la introducción, se nos traslada nuevamente al año 1980 para conocer cómo se encuentran Danny y su madre, luego de los terribles hechos ocurridos en el Hotel Overlook. Vemos que ambos tienen una relación bastante estrecha y tratan de llevar una vida tranquila, por lo que Danny aprende a mitigar sus miedos, a través del uso de unas “cajas especiales” dentro de su mente, donde puede aislar a los fantasmas del hotel que lo atormentan.

Sin embargo, pasan los años y vemos cómo Danny, el pequeño niño tierno, se ha transformado en un hombre solitario, abandonado, vencido por los vicios, huyendo todo el tiempo. Sobre su resplandor, no sabemos nada, más que todavía puede contactarse con fantasmas y que vive atormentado.

Es de esperarse que, tras los traumas que experimentó de niño, Danny se haya hundido en la oscuridad, intentando huir de su realidad o simplemente negándola, convenciéndose a sí mismo que es mejor dejar atrás sus poderes para que lo dejen en paz los seres de la otra dimensión.

Es así, que, mientras vamos conociendo un poco más sobre la vida de Danny, se nos presenta al grupo de villanos, quienes son una especie de tribu milenaria de “vampiros” o “seres inmortales” que se alimentan del resplandor de los niños privilegiados, como Danny, y quienes tienen poderes psíquicos más fuertes. Es así como Danny llegará a conocer a Abra Stone, una niña que tiene un resplandor muy fuerte. ¡FIN DEL SPOILER!

Lo primero a resaltar es la excelente estructura del guion, que va escalando poco a poco al clímax de la trama y que, a mi parecer, no deja cabos sueltos. Incluso, refresca la memoria de quienes vieron la primera parte de la saga hace mucho tiempo atrás, para recordarles una parte de los sucesos en el Hotel Overlook y en qué consisten los poderes de Danny.

En cuanto a la ambientación, es lúgubre, oscura y melancólica, con tonos bajos, que transmiten al espectador una sensación de desesperanza y temor constante, así como de soledad, pues muchas veces ser diferente (en este caso, me refiero a tener el resplandor) es sinónimo de rechazo, abandono, discriminación, incomprensión e intolerancia.

Respecto a las actuaciones, la más notable es la de Rebecca Ferguson, quien interpreta a la villana, Rose the Hat. Su presencia arrolladora en pantalla, su mirada fuerte y su facilidad para transmitir al espectador las emociones que experimenta su personaje, la deja en la cima de este filme. Muy buen trabajo de la actriz, quien claramente estuvo convencida de la maldad que había en Rose.

Mientras que, Ewan McGregor, el adulto Danny, nos otorga una convincente interpretación de un hombre lleno de traumas, dañado emocionalmente y que lucha contra sí mismo. Sin embargo, no consigue ser lo suficientemente buena como otras anteriores del actor como por ejemplo ‘El Gran Pez’ (2003) donde lo vimos como Edward Bloom, en una actuación impecable y sobresaliente.

Sobre la debutante actriz, Kyliegh Curran, nos brinda una chispa distinta porque le otorga a su personaje una increíble determinación, madurez y fe en sí misma, que logra convencerte de que ella sola puede enfrentarse al peligro más grande, sin necesidad de ayuda.

Al acercarnos al final de la película, podemos ver ligeros atisbos de ‘El Resplandor’, por el tratamiento que se le da a las diversas escenas y por el nivel de suspenso que mantiene. No obstante, le queda grande la talla y, aunque logra sorprender, no consigue ese efecto de desesperación que sí consiguió Kubrick tantos años atrás.

En conclusión: buena propuesta, buena adaptación de la novela, buenas actuaciones, buenas secuencias y muy buena ambientación. Nos deja los ingredientes perfectos para conseguir una decente continuación de lo que fue y es una obra maestra de hace más de dos décadas.

Calificación: 3.5 de 5

El Veredicto…’Midsommar: El Terror No Espera A La Noche’

Por: Jesús Angulo

Midsommar es una cinta de terror dirigida por Ari Aster, segunda luego de su debut del año anterior con ‘El Legado del Diablo’. Esta vez, la historia nos presenta a una pareja de jóvenes, Dani (Florence Pugh) y Christian (Jack Reynor), quienes pasan por una situación muy critica en su relación, y para remediarlo, deciden irse a pasar las vacaciones de verano en una comunidad en Suecia, junto a sus amigos Pelle (Vilhelm Blogrem), Josh (William Jackson Harper) y Mark (Will Poulter). Pero, dichas vacaciones pronto se convertirían en una violenta y desgarradora experiencia en las manos de un culto siniestro.

Luego del éxito de su primer filme, los fanáticos del terror no pudieron esperar para ver que es lo que Ari Aster traería en su siguiente cinta, y para su sorpresa, esta no demoraría mucho en llegar, pero, aparentemente no fue como ellos lo planearon. Quizás, el impacto que causó su primera película, dio a la conclusión que Aster se enfocaría en realizar cintas de posesiones o cosas paranormales, pero en líneas generales, ‘El Legado del Diablo’ y Midsommar van por terrenos muy diferentes.

Bajo mi perspectiva, aún se podría resaltar ciertos aspectos que caracterizan el estilo único de Aster. Al igual que su primera película, el aspecto dramático sobresale más que el aspecto terrorífico mostrando a sus personajes, cada uno con diferentes características pero suficiente como para verse reales y convincentes, y más fácil de relacionarse con ellos. También, la manera en que se insertan detalles visuales minúsculos que poco a poco se vuelven importantes durante el desarrollo de la historia.

En cuanto al aspecto técnico, la película tiene una excelente cinematografía, que muestra cada aspecto de la comunidad, en muchos casos de una manera majestuosa, pero en otros casos, intrigante. Igualmente, la forma en que estas tomas están entrelazadas para poder crear escenas de tensión o misterio, junto con la puesta de sonido y la música, fueron muy bien logradas.

La actuación de todo el elenco fue excelente, sobresaliendo la de Florence Pugh, quien es el centro de la película. La relación, la perspectiva y la reacción que tiene con su amigos y con el ambiente fue de lo mejor parte de la cinta, y funciona gracias a que el director les brinda libertad a sus actores para poder desenvolverse y desarrollarse en cada escena, con su respectivo dialogo y actuación. No hay compresión, nada es forzado, todo surge fluidamente.

Tal vez lo negativo que aquí se presenta, podría ser el uso de la trama, vista anteriormente, refiriéndome a la clásica ‘The Wicker Man’ cuya narrativa también presentaba a un culto siniestro en una comunidad aislada.  Además el darnos, nuevamente, el típico cliché en el que un grupo de amigos van a un lugar y resulta estar maldito, poseído, invadido por asesinos o caníbales, etc. Pero aquí la diferencia es la presentación. El filme tiene la osadía que la gran parte de su metraje transcurre de día, y no necesita de la noche o escenarios oscuros para darnos incomodidad, tensión y sustos gratuitos. También tiene personajes muy bien establecidos, con aspectos y objetivos determinados, y no personajes vacíos, esperando a morir fácilmente de la mano del antagonista.

Sin embargo, algo que podría resultar incómodo podría ser la duración de la película, donde se establece muy lentamente a sus personajes, el contexto y el culto siniestro, tomándose su tiempo para poder llegar a los momentos de tensión y de terror. Pero en lo personal, fue interesante ver, detalladamente, como vamos conociendo poco a poco a los protagonistas, su llegada a esta comunidad pagana, su reacción frente a esta manifestación cultural muy distinta a la que no están acostumbrados, y como luego todo, lo que parecía el paraíso se convierte en un verdadero infierno cuyo regreso, podría no estar garantizado.

A pesar que muchos prefieren ‘El Legado del Diablo”, personalmente logré relacionarme más con Midsommar. El drama y la tragedia alrededor del personaje principal fue algo que no esperaba que me impactara emocionalmente. La forma en que el director logra combinar el terror con el drama es algo magistral, contando temas sobre la amistad, la familia, la resignación, etc., y es algo no tan común ver en una película de terror, y eso es lo que lo hace interesante e intrigante, algo que un director con gran talento como lo es Ari Aster logró realizar.

Calificación: 4.5 de 5

¡Poder Tortuga! Teenage Mutant Ninja Turtles – The Arcade Game cumple 30 años

Por: Luis Augusto Venegas Gandolfo

La creación de Kevin Eastman y Peter Laird llegó a su punto cumbre a finales de los 80s y fue objeto de merchandising de todo tipo; desde juguetes, polos, ropa interior, hasta linternas y su propio cereal. Sin embargo, uno de los elementos más recordados, junto a la serie animada de aquél entonces, fue el primer juego de arcade de éstos quelonios mutantes.

En mi punto de vista, como un seguidor de la primera serie hasta la actualidad, tuve la experiencia de sentir la adrenalina de “otro” videojuego de Las Tortugas Ninja: La versión NES de ULTRA Games (luego conocido como Konami).

El primer videojuego es reconocido como uno de los más extraños tanto en gráfica como en música, un videojuego de plataforma con personajes extraños y perturbadores, y una dificultad que aún es recordada por miles de fanáticos (o propietarios) de éste, en especial por el nivel bajo el agua. No obstante, por ser un videojuego de la franquicia, no podía uno dejarlo de probar y jugar innumerables horas y días (¿quién lo terminó?).

Finalmente (al tema en cuestión), yo tendría alrededor de unos 5 años cuando tuve frente a mí una máquina arcade. En mi vida había visto una de éstas y mi padre, luego de comer un Subway, me empujó hacia una y me dijo que juegue porque eran las “Tortuninjas”. ¿Cómo iba a negarme a una orden de mi padre? En realidad la máquina era enorme para mí y poseía 4 espacios para jugar que significaban, obviamente, el número de las tortugas. Al no conocer muy bien la mecánica de este juego, terminé usando a Leonardo (quería a Michaelangelo) y entonces inició la aventura con la música de introducción de la serie de los 80’s.

 

FIRE! WE GOTTA GET APRIL OUT!!

El videojuego se basa en un beat ‘em up (tu personaje contra todo lo que se mueve) donde veremos varios elementos y personajes de la serie animada, la presencia de las voces de los personajes hacían envolvente la sencilla trama de salvar a April O’Neal y a la ciudad de las manos de Shredder (Destructor), la presencia del Party Wagon, el Technodrome y la música (además de las gráficas, bastante avanzadas para esa época) nos introducía inmediatamente a un episodio de la serie. Lleno de acción y su respectivo contenido cómico, hacía que este juego se convirtiese en uno de lo más recordados y preferidos de Konami.

Para ser sincero, perdí. No pude pasar de las esferas que caían de las escaleras del primer nivel. No, tampoco sabía si existía un jefe en cada etapa. La segunda vez que probé, ya no estaba solo. Esta vez como Donatello (aún quería a Michaelangelo) y con tres desconocidos fuimos a la aventura hasta el tercer nivel (odiaba esas alcantarillas). Luego de varios años, en el videojuego de PS2, “Teenage Mutant Ninja Turtles 2: The Battle Nexus”, se podía desbloquear el juego arcade y por fin pude terminarlo (con Raphael).

No solamente era la experiencia de jugar con tus personajes favoritos, también existía la oportunidad de aliarte con nuevos amigos y jugar a la vez. Este tipo de arcades se volvieron muy famosas y Konami tuvo grandes éxitos con esta fórmula del beat ‘em up (The Simpsons, The X-Men, Sunset Riders, etc.).

Sin duda, Teenage Mutant Ninja Turtles – The Arcade Game tuvo una secuela, la legendaria ‘Turtles in Time’, captó los detalles de la primera entrega y presentó muchos elementos nuevos para mantener fresca y entretenida la experiencia. Además, se realizó una versión para las consolas caseras expandiendo este disfrute, a comparación de la versión de NES del primer juego de arcade que, por sus gráficas limitadas, no era el mismo espíritu (pero sí era entretenido).

Finalmente, para concluir, retomar nuevamente este juego luego de 30 años de existencia es una experiencia inolvidable. Es un viaje a la nostalgia y a la infancia, de recordar grandes momentos, amigos y sobretodo, que valió la pena haber sido partícipe de esta moda. Todo eso se le llama: Poder Tortuga. ¡Cowabunga!

Ahora que ya existe la nueva máquina arcade realizada por Arcade1Up ¡Por fin seré Michaelangelo!

El Veredicto…’Parásitos’

Por: Cesar Cortez G.

Se dice que la palabra “joya” se refiere a algo que vale mucho, que es apreciado porque posee cualidades muchas veces no vistas o que no se reflejan tan fácilmente en la vida. Algo sumamente original y que casi no se repite. Realmente, me cuesta mucho decir esta palabra, porque no la empleo casi para nada, pero luego de haber visto ‘Parásitos’, puedo permitirme reconsiderar este término porque se lo merece.

La nueva cinta del coreano Joon Ho Bong, del que antes ya había apreciado obras de tan buena factura como ‘Snowpiercer’ o ‘The Host’, ha tenido la osadía de superarse asimismo e ir más allá y entregarnos una historia de tan buena factura. No por nada ha logrado alzarse con el premio a mejor película en el último Festival de Cannes y eso ya es decir bastante.

‘Parásitos’ puede verse como una historia fácil de disfrutar pero no es así, porque rompe con ciertos moldes que la hacen distinta de todo lo que vemos. La dirección inicial que toma nos lleva por un camino donde la comedia y situaciones ingenuas parecen ser la consigna y el sello que la caracterizan. Sin embargo, cuando todos pensábamos que iba por un lado, sucede algo inesperado que rompe la manera en que la estábamos captando, y da un giro de 180 grados en el que nos situamos en una nueva trama, que no es ajena a lo que habíamos visto antes, pero ese terreno inicial ahora ya no es el de las comedia, sino que ha pasado a convertirse en un filme de misterio, acercándose al suspenso más precisamente hablando, embargándonos en una incertidumbre que no nos esperábamos iba a suceder. Y eso es lo bello de todo esto.

Ho Bong es muy listo para construir las diversas situaciones que aquí se dan, notándose su don de cineasta, porque es un filme que se va construyendo a punta de los detalles que nos va ofreciendo. Este aspecto no deja para nada fuera a la buena dirección de actores que conforman el elenco porque se nota su gran desenvolvimiento como es la transición de pasar de la comedia al drama sin problemas. Otro aspecto interesante es que no se puede situar dentro de un género, sino que hay varios. Un sector puede decir que es una comedia dramática, otros que es una comedia negra o incluso un thriller. He estado sin querer, frente a un plato de comida con varios ingredientes fusionados de manera perfecta logrando un toque exquisito. Todo ha estado en su punto. Finalmente, la clasificación la dará la propia audiencia, que es un hecho que cuando le dé la oportunidad de apreciarla, no la dejará ir tan fácilmente.

Los afortunados que vimos esta maravilla en la reciente Quinta Semana del Cine de la Universidad de Lima, podemos decir que hemos asistido a una clase magistral de lo que es hacer cine. Una muestra que no se necesita tener la mejor tecnología para lograr una historia sorprendente y fascinante porque la cinta quedará en mi cabeza por mucho tiempo. Sin duda estamos ante, tal vez, la mejor película que se haya estrenado este 2019, y por qué no, una de las más importantes también de la década.

El cine aún no ha alcanzado su techo y, sinceramente, si salimos de esa burbuja llamada Hollywood (que es muy difícil, lo sé), y vemos que nos ofrecen otros países, como es el caso de esta que proviene de Corea del Sur, es para elogiarlos. ¿Cuantos más “parásitos” deben estar regados y ni cuenta nos hemos dado? Si por mí fuera, quisiera que sigan apareciendo más y más.

Clasificación: 4.8 de 5

El Veredicto: ‘Sebastiana: La Maldición’

Por: Karen Pérez León

Después de algún tiempo puedo ver una película de terror peruana… Esperen, ¿terror? Bueno vamos a detenernos aquí un momento. Desde hace algunos años generar susto o terror al público ha dejado de ser una difícil tarea y todo el mundo parece recurrir hasta el hastío al típico susto por subidas de volumen cuando aparece el ser paranormal, ¿verdad? O el típico espectro de color azul con cabello lacio largo con una expresión espantosa. Pues, en esta cinta, más que terror, es una aventura paranormal.

En esta oportunidad, tenemos una nueva muestra de cine de terror peruano con Sebastiana, La Maldición, cuya historia es basada en el relato “Mujer y Tigre”, extraído de las “Tradiciones Peruanas” del gran Ricardo Palma. Cuando empezaron a salir a la luz los primeros detalles de su realización, y más aún confirmándose que la dirección iba a estar a cargo de Augusto Tamayo, me aventuré a pensar que por fin vería una obra nacional de género bien estructurada, una historia sólida, y con toda la experiencia de su realizador al frente. Sin embargo, estamos nuevamente, ante otra propuesta desperdiciada en mostrar un producto de calidad con sabor nacional.

La historia presenta a un grupo de amigas universitarias, quienes se aventuran a ir a una antigua hacienda a las afueras de Lima para descubrir el secreto de una antepasada de ellas. Una vez en el lugar, todo parece transitar de lo más normal hasta que poco a poco se empieza a manifestar una extraña fuerza envolviendo su estancia en una completa pesadilla.

Luego de leer estas líneas, muchos pensarán que es más de lo mismo o que ya se ha visto en otras producciones, y razón no les falta porque es cierto. Pero, lo que en verdad preocupa, y fastidia, es que sabiendo eso, no se haya querido arriesgar en mostrar algo de calidad con este proyecto. Si bien se nota que está bien cuidada en los detalles y aspectos técnicos, eso no basta si es que a tu relato no le imprimes fuerza y más aún, que el público se comprometa con lo que ve, que a estas alturas, al menos cuando se presenta una cinta de género nacional, resulta cada vez más difícil.

No voy a negar que el guión inicia de manera interesante, pero va perdiendo fuerza en el camino, convirtiéndose en una suerte de sucesos flojos y divagantes. Lo peor es que hay un salto temporal en el que sin mucho sustento las amigas toman una mala decisión que desata una serie de eventos sobrenaturales. Asimismo, no se desarrollan adecuadamente las historias paralelas que quedan sin cuajar y sin tener confrontaciones reales o viscerales como debería suceder ante los hechos.

Ya que tomamos el tema del grupo de amigas, a pesar que se sobre entiende que la historia gira en torno al personaje de “Nani” (Silvana Cañote), por varios lapsos no se siente que tuviera el peso de cargar con la historia y parece que fuera un personaje más. Por otro lado, el resto tampoco desempeña un gran trabajo, a pesar que se nota qué identidad le han impreso a sus personajes. Si se hubiera trabajado más en ese aspecto, junto con una mejor historia, estaríamos hablando al menos de buenas actuaciones, más no es así.

Finalmente, después de correr en círculos y no tener nada innovador que ofrecer, la cinta termina, se podría decir, de forma apresurada, como ya ha ocurrido con muchas producciones del género que no tienen más que ofrecer que intentos de susto.

Si estás buscando aventuras paranormales para pasar el rato o si te gustan los sustos de sobresalto, esta película es para ti, aunque dudo que la consideres como tu primera opción.

Calificación: 2 de 5

El Veredicto…’Aj Zombies’

Por: Cesar Cortez G.

¿Zombies en Lima, Perú? Esa es la loca y retorcida idea que nos presenta la comedia de terror ‘Aj Zombies’, que al leerla seguro muchos empiezan a pensar que es una ridícula versión o una película que ha reciclado un poco de cada cinta de zombies que ha pasado por los cines o por el video. Si bien tiene un poco de eso, ha logrado conseguir un producto original y, sobre todo, una reflexión de lo que es la sociedad no solo limeña sino peruana.

La historia inicia, como toda película zombie que se precie. Sin razón alguna, la ciudad de Lima empieza a ser invadida por zombies sedientos de carne y sangre humana, y solo un grupo de personas, con personalidades y pensamientos muy distintos el uno con el otro, tratará de salvarse apelando sus conocimientos, o su suerte.

El director Daniel Martín Rodriguez, es consciente que no puede realizar un filme del mismo calibre que hace Estados Unidos u otros países con mayor presupuesto, así que lo que realiza es una apuesta genial donde los zombis, si bien tienen un rol importante, no son la parte principal del tema. La historia parte de una premisa ¿Cómo sería un apocalipsis zombie en Perú? Si bien esto se centra en la ciudad de Lima, es suficiente para darnos cuenta como es la sociedad, peruana en este caso, ante un evento de esta naturaleza, desde un lado cómico obviamente, pero en el fondo no muy lejos de nuestra realidad. Este es el punto desde donde se desarrollará la trama y que no sea sólo ver sangre y tripas por doquier. Si estás pensando en esto, hay muchas otras cintas que te lo pueden ofrecer y a raudales.

Los personajes principales son, en primer término “Claudia” (Anahí de Cárdenas) y “Felipe” (Emilram Cossio), dos jóvenes que son muy buenos amigos pero se sienten lejos por su condición social. Mientras que la primera es una chica que tiene una vida asegurada, es popular entre sus amigos y posee todos los lujos posibles, el segundo es humilde, tiene que luchar para llegar a esa altura y es por eso que debe estudiar más de la cuenta en la universidad para salir adelante, y tal vez así, pueda conquistar su corazón. Pero, cuando llega este suceso, “Felipe” tratará de sacar su valentía a flote y así demostrarle a “Claudia” que tiene a alguien que siempre cuidará de ella. ¿Logrará su objetivo?

Completan este grupo un guardia de seguridad (Cesar Ritter), quien posee un carácter militarizado y eso, seguramente, lo aleja de la sociedad, pero al estar rodeado de estas personas, sabe que puede contar con ellos. Él último de estos, y para mí el más logrado de todos, es un “borracho” (Miguel Iza), quien es una persona despreocupada, no toma con seriedad lo que en verdad sucede pero es el más reflexivo de todos ya que el mensaje que lanza es que la sociedad ya está perdida y todo es culpa nuestra.

La cinta tiene referencias similares de otros filmes del género, es un hecho, pero eso no quiere decir que no se pueda hacer algo original, en este caso algo bien peruano, por la forma de hablar o por el reflejo de su sociedad que, si lo miramos desde otro punto de vista, nos pinta de cuerpo entero, porque son acciones o pensamientos que todos hemos tenido o hecho y lo vemos como normal. Sin embargo, ahora que lo tenemos en pantalla, muchas personas pueden sentirse identificadas, tanto así que nos preguntamos: ¿Así somos realmente? ¿Esta es nuestra sociedad? Yo tengo mi respuesta, pero es preferible que cada uno de ustedes saque su propia conclusión.

Estamos sin duda ante una de las apuestas nacionales más atractivas de este año. Si bien el título lo dice todo, no vayan a verla pensando que están ante la versión peruana de ‘La Noche De Los Muertos Vivientes’ o ‘El Amanecer de los Muertos’, esa no es la idea. Lo que deben pensar es que verán algo original y divertido, porque es un hecho que la pasarán bien, pero al mismo tiempo es una reflexión de nosotros mismos, y eso también se aplaude.

Calificación: 3.4 de 5

El Veredicto…’Guasón’

Por Luis Augusto Venegas Gandolfo

Seguro muchos ya apreciaron esta película y han tenido la “necesidad” de brindar su opinión en sus redes sociales. Sin embargo, ¿Qué quiere el público obtener en compartir su criterio de ésta película específicamente? ¿Sentirse mejor? ¿Sentirse importante? ¿Sentirse identificado con un personaje sólo para impresionar?

Guasón, una película con un enfoque epistemológico bastante profundo, donde la filosofía de lo “funcional” se centra en el individuo para brindar las reglas del buen vivir. Arthur Fleck, un personaje bastante trastornado y con un pasado enfermizo que a cada momento sube de nivel mientras transcurren los minutos, nos muestra lo crudo de la realidad al pasar los días en Ciudad Gótica. La monotonía y el guardar las apariencias es algo que está presente en el ser humano, consiguiendo una aceptación falsa para tener una ética adecuada a la sociedad.

Como se sabe, la teoría del funcionalismo trabaja con el estado e instruye de manera correcta a los medios y a la educación para formar personas de bien para el progreso de una ciudad, comunidad, país, etc. Sin embargo, éste personaje no puede adaptarse a esta teoría manteniendo una visión más crítica de lo que ocurre teniendo a los medios de comunicación como principal enemigo del control de las masas (un poco de teoría de la escuela de Frankfurt es necesaria). Por otro lado, al no poder adaptarse a la cruda sociedad, Arthur decide liberar sus trastornos y convertirse en un personaje retorcido que busca su felicidad eliminando a esos “culpables” que no lo ayudaron recibiendo su… ¿Merecido?

Analizando con mayor detalle la historia que no es nada fuera de lo común en el mundo DC, es una retrospectiva a la creación de un villano y su posición sobre la sociedad que le dio la espalda consiguiendo un mal día (o malos días) para convertirse en lo que es: un demente.

El actor, Joaquin Phoenix, realiza una interpretación terrorífica que aumenta la tensión y el nerviosismo del espectador (al terminar la película, muchos salieron estresados). La evolución del personaje a convertirse en un monstruo psicosocial y su risa, que es por una enfermedad mental, crea un peso en el estómago y una tortura en el espectador preguntándose cuándo se detendrá su sufrimiento.

La musicalización es estresante y enfermiza, en momentos se puede escuchar una canción que tiene un significado amigable, pero luego se torna triste o demente. El control del audio entre su voz y el fondo es preciso y envolvente, haciendo que tengamos más afinidad con el personaje y entendamos su aflicción.

Algo que deseo acotar del filme es que no necesariamente es el “Guasón” que conocemos del mundo de los cómics. Sabemos que la historia es original (aunque nos recuerda en momentos el cómic “La Broma Asesina”) y hay elementos de Batman (La familia Wayne , el Asilo Arkham, etc.), pero no era necesario éstas inclusiones. La historia, sin necesidad que sea de Batman, narra una trama muy buena y una transformación de personaje que, si hubiese sido un payaso o un castor con patas de pollo no hubiese importado. Recordemos que, al iniciar la película, solamente aparece el logo de Warner Bros.

Por otra parte, hablar de una película por su personaje es un éxito rotundo para el actor y su manera de interpretar a este icónico personaje en sus inicios. Sin embargo, estas historias de personajes alterados psicológicamente ya han sido narrados anteriormente (Taxi Driver, por ejemplo), teniendo como gancho el uso del príncipe payaso del crimen para esta nueva generación de cineastas.

En conclusión, brindar su opinión personal acerca de la película es bastante acertado puesto que todos tenemos libertad de expresarse. Sentirse bien luego de expresar lo que sentimos es un factor importante en nuestra etapa de autorrealización. Sin embargo, sentirse identificado con el personaje, coincidir con su pensamiento y corroborar que ese tipo de acción es la justicia necesaria, se les recomienda que vayan a un psiquiatra… así como su ídolo a seguir: Una ejemplaridad mal enfocada.

Calificación: 4.7 de 5