Resident Evil 5 (Resident Evil: Retribution)

Año: 2012

Director: Paul WS Anderson

Por: Cesar Cortez G.

“No hay quinto malo” dice un conocido refrán, pero a veces ver o hacer lo mismo aburre. Eso pasa exactamente con Resident Evil 5, donde al parecer, la originalidad se ha perdido y se han ido “por las ramas”. A su favor, al menos, puede decirse que está por encima de la parte cuatro, como todas las demás.

Han pasado diez años desde que, Resident Evil vio la luz en el cine. Creo que nadie, y me incluyo, hubiera imaginado que hasta la fecha veríamos, cinco entregas de esta saga que mal o bien, se ha ganado el respeto de la audiencia en lo que a cine de acción y terror respecta. Resident Evil es un juego de video valorado y respetado por el público adepto a él. Además de ser la saga de videojuego/película, más exitosa del mundo del cine. Igualmente, encumbrando a Milla Jovovich, como la heroína de este género del nuevo siglo. Un título nada mal para esta actriz de origen ucraniano y que bien merecido se lo tiene.

Personalmente, tengo un concepto muy diferente del resto cuando se anuncia la cuarta, quinta o sexta parte de una película, donde surgen pregunta cómo ¿Si ya vimos todo, que más falta? O ¿Por qué una más? Como se ha ido acostumbrando últimamente, cuando se llega a una cuarta parte en adelante, se empieza a entrelazar las películas entre sí para darle un sentido a toda la historia y no decir que fueron cintas del montón. El ejemplo más claro es Saw, El juego del miedo, que después de siete cintas, entendimos los porqués y como, se hacían las cosas, para que uno se quedara con la boca abierta de asombro y decir, “Wow, pero que buenas películas”, a pesar que era lo mismo una y otra vez. Pero en el caso de Resident Evil 5, lo que hicieron al parecer, es divertirse trayendo, primero, personajes de las primeras entregas y segundo, copiar escenas de otras películas, que le resta ese grado de originalidad que mencioné más arriba.

La historia inicia exactamente donde acabo la cuarta parte, con  la llegada del ejecito de Umbrella en helicópteros al barco Arcadia. Alice es derrotada y llevada a las instalaciones de dicha empresa. Despierta de un híper-sueño y es interrogada por Jill Valentine, que ahora es manipulada a placer por la corporación Umbrela. Luego de este episodio, Alice logra escapar de su celda y se encuentra con Ada Wong, luego de derrotar a un gran grupo de zombies. Ella le explica que para escapar, ambas, tendrán que pasar por diferentes simulaciones, representadas por ciudades del mundo como Moscú o New York. En cada uno, habrán diferentes enemigos, que ellas, y luego un grupo de rescate, tendrán que sortear para escapar del lugar. Pero además enfrentaran situaciones adversas como, pelear contra personas que una vez les ayudaron, solo que son clones,  y una pequeña miembro se une a este pequeño grupo de héroes.

La película inicia muy bien con ese intro en cámara lenta sobre lo que sucede en el barco, al igual que las escenas de acción que ya es una costumbre, pero lo malo son los “refritos”, que es lo que explicaré a continuación. La primera de ellas, mientras Alice se encuentra en su hiper-sueño, hay una simulación de ella, como una madre de familia en un área suburbana, con esposo e hija, para luego enfrentarse a loa zombies que invaden dicha área mientras toman desayuno. Una copia fiel a “El amanecer de los muertos”. La segunda, cuando llega el grupo de rescate a la simulación de Moscú y es atacado, literalmente, por un ejecito de zombies con armas. Una copia de “Zombies nazis”. Y la más obvia es cuando Alice, adopta a la niña de la simulación del área suburbana, y empieza a protegerla, para luego rescatarla de una criatura mutante, haciéndonos recordar a la teniente Ripley, cuando hace lo mismo con Newt, en la segunda parte de Alien. Esas tres situaciones, y eso que hay otras, son las que hacen de este producto no tan fuerte y falto de creatividad. Se puede decir que han llenado huecos, haciendo “nuevas versiones” de películas. Una muy mala decisión de Paul Anderson, que al parecer, ha empezado aburrirse de su propio producto. Un lastima.

La resurrección de personajes viejos como Michelle Rodríguez u Oded Fehr no levanta un producto por demás conocido. Ni siquiera la llegada de Ada Wong o Leon Kennedy, personajes originales de los juegos de video. La llegada de una sexta parte es inminente por el final que vimos, así que a esperar sentados la conclusión de una saga más del cine, porque al final solo será recordado por aquellos que les gusta este género.

Calificación: 2.9 de 5

Phantasma (Phantasm)

 

Año: 1979

Director: Don Coscarelli

Por Cesar Cortez G.

Hay películas, que con el paso de los años, adquieren cierta admiración por parte de la gente. Estas, reciben el nombre de “películas de culto”. En este “grupo selecto” podemos nombrar títulos como Videodrome de Cronenberg, Sobreviven de Carpenter, o Las colinas tienen ojos de Craven. Pero en el caso de Phantasm, se podría aplicar a medias.

Estrenada en la primavera gringa del 79, con un presupuesto de trecientos mil dólares y una recaudación de once millones, fue una de las sorpresas del año. Inexplicablemente, hasta donde sabemos, nunca se estrenó en Perú. Pero eso, es otro rollo. A lo que me refería anteriormente, es que cuando supe de la existencia de este film, descubrí que podría estar dentro de este grupo como tampoco no. Cuando empecé a preguntar, si alguien la había visto o sabía algo al respecto, las respuestas siempre fueron negativas. Pero luego, al hacer una investigación más profunda, me dí con la grata sorpresa, que la película es tan conocida como “La Masacre en Texas”, en las diversas páginas de internet del género.

La historia va mas o menos de la siguiente manera. Un grupo de amigos asiste al funeral de uno de ellos. Pero, con lo que no cuentan, es que en ese cementerio se esconde un gran secreto que es descubierto por el hermano menor de uno de los de dicho grupo. Este, por curiosidad, se da cuenta que el cuidador del cementerio no es una persona normal, ya que observa como carga el féretro sin ningún problema, luego del sepelio, cuando no había nadie en el lugar. Con el paso de los días, sus dudas se van despejando, ya que descubre que el “mal” reside en el lugar. Sin pensarlo dos veces, ingresa al mortuorio donde descubre algo más: hay duendes, que por voluntad del cuidador, al cual le da el nombre de “Hombre alto”, le sirven como esclavos para sus malévolos propósitos. Es aquí, donde el chico le dice a su hermano lo que sucede, y con la ayuda de un amigo más, le harán frente a este ente sobrenatural.

La primera vez que la ví, no la había entendido del todo o no le había prestado la atención debida. Pero luego, al darle una segunda revisión, me tope, con una película que cumple con su cometido de entretener y pasar momentos de suspenso. Don Coscarelli, director de la cinta, nos presentó un film que de hecho fue diferente al resto de películas del género. Esta no era un serial killer o un slasher, sino que contenía elementos sobrenaturales. Por ese lado, puede tener cosas a su favor, ya que mientras el resto mostraban tripas saliendo del cuerpo, aquí no le daban prioridad a ese asunto. Digamos que se puede diferenciar como lo fue Pesadilla en Elm street en su momento. Claro que entre uno y otra hay un abismo de diferencia. Podriamos decir que para la época, fue bastante original. Aunque en la pantalla, no se plasmó bien algunas cosas, ya que hay aspectos que quedan al aire. Pero lo que prima aquí, es que también puede decirse que con poco, puedes hacer mucho. Podriamos poner como ejemplo el efecto de la bola de acero asesina, que se pasea volando por el mortuorio.

Otro aspecto, mas que importante en el film, es el hecho que sin querer queriendo, trajo al mundo a otro antihéroe, “El hombre alto” o como se le conoce mejor “The Tall Man”. El actor que le dio vida a este personaje fue Angus Scrimm, que contaba en ese entonces con 53 años de edad. Un reto que lo hizo con bastante profesionalismo. El perfil de “El Hombre Alto”, era siempre vestir con terno negro, hacer una mueca característica, y tener una voz gruesa. Pero al verlo, plasma temor si nos topásemos con el en la calle. Digamos que no habla mucho, tanto así, que lo comparé con el primer Terminator, ya que lo que dice son frases cortas, pero que recordamos facilmente. Pero eso es lo de menos, ya que es todo un ícono y está dentro de la lista de villanos del cine de terror.

Phantasm, al igual que muchas películas, también sucumbieron a la fiebre de terror ochentero, haciedose la segunda parte, casi diez años después. Y lo que es más, a través de un gran estudio como Universal. La taquilla no fue muy buena para ella, pero eso ya se contará en otra oportunidad. El fondo, es que pudo perdurar como única, pero los fans querían más y por eso tenemos hasta la fecha cuatro partes. No creo que veamos una quinta, a no ser que se realice un remake de la cinta. Conociendo a Hollywood, seguro que lo hará.

Como dato adicional, queda para la memoria la música instrumental. que podría ser tan o igual de recordada como las melodías de Halloween y Viernes 13. Simplemente fabulosa.

Calificación: 3.1 de 5

El vengador del futuro (Total recall)

Año: 2012

Director: Len Wiseman

Por: Cesar Cortez G.

En los últimos tiempos, Hollywood se ha empeñado en sacar del baúl una lista interminable de películas y volverlas a hacer para un público más moderno. Los resultados, la mayoría de veces, han sido muy por debajo de las expectativas. Pero, la cosa es hacer dinero, si funciona o no, es lo de menos, a no ser que se estrellen de la peor manera. Y esta, es una que cumple esta regla por todos lados.

Cuando me enteré, que iban a hacer un remake de “El vengador del futuro”, una de las películas más recordadas de Arnold Schwarzenegger, me dije, ¿En que están pensando? Al margen que sea un gran fan de Arnold, porque debo decir que sus películas me marcaron, no iba a ser sencillo, para nadie, hacer tamaño desafío. Debo admitir, que si hay películas, en los que el remake está permitido. Sin embargo, hay otras que están marcadas de diferentes maneras y ni siquiera, deben pensar en tocarlas. Esta, de lejos, era una de ellas.

La victima de turno, porque no encuentro otro calificativo más profesional, fue Len Wiseman, encargado de las dos primeras partes de Inframundo y de Duro de Matar 4.0. Buenas películas desde mi punto de vista. Pero hacer esta cinta, sería la gloria o, tal vez, la muerte. El actor escogido para dar vida a Douglas Quaid, y hacer olvidar a Arnold, fue Colin Farrell. Se dice, que en el bolo estaban Tom Hardy y Michael Fassbender. A buena hora que declinaron, o pensaron, fríamente la situación. Bien por ellos y suerte en sus carreras. Pero Colin, Dios Mío, ¿en que pensabas? No soy para nada un fan de él, sino que quiero imaginarme tal situación. Para empezar, no eres ni serás, jamás, Arnold Schwarzenegger, ídolo por donde se le mire. Seguro que te metieron el cuento, de que esta es la gran oportunidad de tu vida y todo lo demás, pero a veces eso no es lo más adecuado. Sorry, pero así son las cosas.

Todos los involucrados, seguro se daban de cabezazos contra la pared, para hacer un argumento adecuado sobre el film. Y de paso olvidar a Arnold y compañía. Si quieren enterarse, esta trama va más o menos de la siguiente manera. En el futuro, la Tierra ha sido devastada por guerras químicas, y solo dejo habitable dos territorios: Gran Bretaña y Australia, a la que le dicen “La Colonia”. Aquí trabaja Douglas Quaid, un ingeniero que ensambla robots, pero hay algo que le perturba a diario: sus sueños. Para ello va a Rekall, una empresa que juega con la mente de la gente para crearle fantasías. Es ahí, donde descubre parte de su identidad, al salir airoso de un ataque de policías. Se refugia en su casa con bella esposa Lori a la cual le cuenta lo sucedido y empieza una lucha entre ambos al confesarle ella, que toda su vida es una fantasía hecha por implante, y ella es solo una agente que debía cuidarlo. Luego de escapar de ella, Douglas Quaid se entera que su nombre es Cole Hauser, y quiere saber porque le hicieron eso. Entonces es ahí donde conoce a Melina, y ambos, librarán una batalla por descubrir la verdadera razón de su cambio de identidad.

Hay muchas cosas que se podrían decir luego de ver la película. Como todo, hay sus pros y contras. Los efectos especiales son muy buenos y de hecho no se comparan con los de 1990. Los decorados y diseño de la ciudad son imponentes y me hicieron recordar a otra película de ese mismo corte, que fue “El Quinto Elemento”. Tampoco puedo dejar de mencionar la dupla Biel-Beckinsale, que no hacen mucho, pero su presencia, si que vale el precio de la entrada. Y creo que aquí se acaban los pros. Lo que me llamó la atención fue que Marte ahora era  “La Colonia”, es decir, todo era en la Tierra. No había mutantes. Y ahí no acaba esto, ya que si no hay marcianos, “Kuato” no existe, pero como el argumento es otro, ahora él, se llama Mathias. Pero qué mala elección. Ambas cosas y otros detalles, fueron el atractivo de la primera versión y por eso es que es muy recordada. A excepción de lo primero, todo mal por donde se le mire, ya que los efectos no reemplazan al argumento o las actuaciones.

Este “Vengador del Futuro” debería tomarse como ejemplo de que a veces las cosas deben dejarse tal cual fueron hechas en un principio. Tal vez, si le hubieran puesto otro nombre el resultado hubiera sido otro, tanto en crítica como en taquilla. Si de aquí a un tiempo, me preguntan sobre este título, rápidamente mencionaré la versión de Schwarzenegger, y no de este gran fiasco del 2012. Creo que los Razzies, están a la vuelta de la esquina.

Calificación: 2.4 de 5

El sorprendente Hombre Araña (The amazing Spiderman)

Año: 2012

Director: Marc Webb

Por Cesar Cortez Gutiérrez

Antes que nada, no soy muy partidario de los “reinventos” que hace Hollywood. Pero como ellos mandan en el cine, nadie dice nada. Sobretodo, si son productos para las masas como esta película, con grandes anuncios y merchandising por doquier. Aquí les presento a la nueva víctima, “El Sorprendente Hombre Araña”.

Han pasado nada más que, cinco cortos años, desde que Sam Raimi, nos entregó la última parte de la trilogía de El Hombre Araña. Desafortunadamente, esta última entrega, fue una gran decepción para los seguidores y no tanto, del famoso arácnido. La Columbia, sabía que este personaje era oro puro, y no lo iba a dejar ir tan fácilmente. Ya tenía un buen precedente con la gran “resurrección” de Batman, cuando se estrenó en el 2005 y con solo ocho años de diferencia con el mamarracho que hizo Joel Schumacher. Eso es un gran augurio, aunque me parece muy rápido el nuevo inicio. A eso, hay que agregarle, que cada semana, al prender el televisor, vemos el rostro de Tobey Maguire como el Hombre Araña en una de las tres películas que protagonizó. Algo muy arriesgado hay que hacer, para sacarlo de la mente de las personas que fuimos en mancha a ver esas película.

Dicho todo esto, y a pesar que se ve muy negativo el panorama, hay que decir que el nuevo Spiderman tiene sus méritos y ha aprobado el examen. Confieso, que dudé la capacidad de reinvertar lo que había hecho Sam Raimi hace exactamente diez años atrás cuando salió a la luz el primer Hombre Araña. Obviamente, que el enfoque que tiene esta no es la misma que las anteriores, ya que, si se sigue con la misma fórmula, cual hubiera sido la gracia de hacer todo de nuevo. Fue un gran acierto haber traído a Marc Webb como director, y no esperaba menos luego de “500 días con ella” una muy buena pela por cierto. He escuchado opiniones muy divididas sobre cual película es mejor, si esta o la anterior. La mayoría se remite a la última que fue la peor a pesar que tenía como villano a Venom. No me parece justo, ya que esa saga trajo bastantes elementos que aquí inclusive también se notan. No es una defensa para Sam Raimi, a quien admiro mucho por cierto, solo que él hizo “su Spiderman” y Webb, claramente, está haciendo el suyo.

La historia, no vale la pena contarla, porque me imagino que ya sabemos quien es Peter Parker y lo que le sucede luego cuando que le pica la araña. Sus tíos, o mejor dicho tía, que lo cuida ya que su esposo muere por un disparo hecho por un delincuente y es ahí donde Peter descubre que “con un gran poder viene una gran responsabilidad”, etc, etc. Nada nuevo por ese lado, pero si me pareció inteligente la introducción de Gwen Stacy como la amiga/novia de Peter Parker. Y también la aparición de El Lagarto como el villano de turno, haciendo olvidar a los Duendes Verdes y Doctores Pulpos. Lo que nos cuenta Marc Webb es la evolución paso a paso de Peter Parker, mostrándolo al principio como alguien muy corriente, y encima skater, algo que nos parece nuevo dentro de su personalidad. Pero luego de la picadura, no hay ese deseo de utilizar ese poder ni para el bien o para el mal. Claro, que luego de lo que le pasa a su tío, esa idea cambia por completo.

Hay elementos bastante interesantes, como cuando Peter Parker, mira el poster de una máscara tipo “El Santo” dentro de un ring de lucha libre y adopta eso para sí. Pero también, por primera vez y a color señores, se ven  a los padres de Peter Parker, y al menos nos dicen porque lo abandonaron. En la parte técnica, hay que destacar el uso de la toma subjetiva en alguna de las acrobacias de nuestro querido héroe por la ciudad. Además, de mostrar alguna que otra toma lenta y ver cuadro por cuadro lo que va sucediendo. Todo esto sin abusar claro.

Andrew Garfield entra a la puerta grande de Hollywood como Peter Parker. Un papel muy diferente que el que hizo en Red Social. Mientras que Emma Stone, sigue consolidándose como la actriz del momento. Hay que sumar los aportes de profesionales, muy breves por cierto, de Martin Sheen, Sally Field, y otras súper breves, como Campbell Scott y Embeth Davidz como los padres de Peter Parker y resurrecciones como C. Thomas Howell. No podemos dejar de mencionar a Rhys Ifans que le imprime bastante seguridad a su papel de Curt Connors/ El Lagarto. Por último el excelente e imperdible cameo de Stan Lee, que es bastante divertido.

Espero que las historias que le sigan a esta, tengan la misma inteligencia y fuerza, y no caigan en la sencillez del dinero. Los fanáticos, créanme, estarán más que agradecidos.

Calificación: 3.4 de 5

La hora del espanto (Fright night)

Año: 1985

Director: Tom Holland

Por Cesar Cortez G.

Debo decir que hacía como una década, o un poco más, que no veía Fright Night, o como se llamó aquí, La Hora del Espanto. Tal vez despertó mi curiosidad por verla de nuevo, el remake que se hizo el año pasado con Colin Farrell llamada “Noche de Miedo”. Sé que trata sobre vampiros, pero no me acordaba exactamente, su contenido. Me animé a verla y, debo admitir, que fueron unos cien minutos agradables.

La trama se centra en Charley (William Ragsdale), un joven estudiante, que le llama la atención la llegada de su nuevo vecino. El tiene una extraña sensación sobre él. Pero una noche, mientras él miraba por su ventana, se percata que es un vampiro, al querer este, morder en el cuello a una señorita con la que estaba pasando un momento agradable. Desafortunadamente, Jerry, el vampiro (Chris Sarandon), se da cuenta que Charley sabe su oscuro secreto. Es aquí, donde el empieza a protegerse sobre él, con todas las “armas” posibles, estacas, crucifijos, ajo, etc. Además, contará con la ayuda de Peter Vincent (Roddy McDowall) y Amy (Amanda Bearse), para enfrentarse a él y contrarrestar el mal que ha irrumpido en su vida.

El argumento de la película está bien logrado, ya que el objetivo era traer los elementos “vampíricos” a una audiencia nueva como la de los 80. Por ejemplo la neblina que cubre la casa, las reglas básicas como la luz del día y los crucifijos están presentes. Hasta una especie de “Igor”, es decir, el ayudante del vampiro, también cumple con el rol designado. Claro que no el clásico jorobado que tenemos en la mente, sino que es un hombre común y corriente. Y por supuesto, no podía faltar la transformación de murciélago o el sarcófago donde el descansa por el día. Prácticamente, todo el manual de vampiros plasmado en el film.

Chris Sarandon fue el elegido para dar vida al vampiro Jerry. Una actuación acorde a lo que indica el film, sin sobresaltos, fresca y segura. Total, ya sabemos que le va  a morder el cuello a alguien ¿cierto? Pero no por ello, deja de ser interesante. Un actor que se estancó realmente, ya que si hubiera elegido otros papeles, hubiera sobresalido mucho más. Mientras que William Ragsdale, en el papel de Charley, hace lo necesario para ser convincente al igual que Amanda Bearse (Marcy de Matrimonio con hijos), pero aquí es Amy, la enamorada del desesperado Charley que tratará de ayudarlo en todo con tal no perderlo.

Mención aparte, y muy merecido por si acaso, lo tiene el ya  fallecido, Roddy Mc Dowall en el papel de Peter Vincent. El es el anfitrión, del programa Fright Night, un show de terror, que se trasmite en la película, emulando a las antiguas atracciones nocturnas que se daban en la televisión. Su papel es el de un “Van Helsing” venido a menos, pero que luego saldrá el héroe que tanto añoraba ser. El no acepta, para nada, el cambio generacional de los jóvenes de la época. Tanto así, que cuando Charley lo busca para que lo ayude, Peter le dice que solo les gusta ver asesinos en serie y sangre por todos lados. Qué irónica frase para la década.

La Hora del Espanto llegó como un “producto alternativo” a las salas de cine de los ochenta. Y es que, para 1985, estas, estaban invadidas de asesinos en serie. Jason iba por su quinta película, Freddy por la segunda, entre otros tantos “personajes” del mismo tipo. La idea era traer algo “nuevo”  a la gente, a pesar que el género de los vampiros, había quedado estancado por algunos años. Pero esa, no fue preocupación para la gente de Columbia y, sobretodo, su director Tom Holland, al obtener un moderado éxito con este film. Y el logro fue completo cuando ganó el premio a mejor película de horror de 1985 en los Saturn Awards.

Con los años, se ha convertido en un clásico de culto del género de vampiros. Y ha logrado un gran lugar en ese subgénero de horror. A veces hay que retomar lo antiguo, para sacar un producto fresco y divertido.

Calificación: 3.4 de 5

Puerta al Infierno (Hellraiser)

Año: 1987

Director: Clive Barker

Por Cesar Cortez G.

 “He visto el futuro del horror. Su nombre es Clive Barker”. Con esta frase describió Stephen King, la llegada de Puerta al Infierno. Y con mucha razón, ya que esta película es una de esas rarezas que así nomás no se encuentran. Fue controversial por lo explícito de sus imágenes. Es más, hasta fue prohibida su exhibición en algunos países. Pero, lo irónico de todo, es que una vez que empiezas a verla, no puedes despegarte de ella.

El tema de Puerta al Infierno, es mostrar los “placeres” del dolor, acompañados de sadomasoquismo y cosas de corte gótico. Esto viene acompañados de tortura y tentaciones venidas obviamente del título. No es una película simple, es bien compleja y fuerte en imágenes y emociones. Por eso, al momento de verla, uno debe estar con la mente abierta y estar preparado para cosas diferente. Un consejo de “pata”: si tienen el estomago débil o son muy finos, creo que Toy Story puede ser una muy buena opción.

Sinceramente, es una de mis películas favoritas de terror. Siempre escuchaba, hablar de ella en una época, pero no sabía en sí, que cosa era. Tuve que esperar hasta el año 2001, y lo que vi, simplemente me impresionó. Es más, me atrevo a decir, que es una delicia para el ojo humano verla. Así de simple va la cosa. Es la máxima exploración de los deseos más ocultos del ser humano. Y aquí es mostrado, tal vez no de gran manera. Puede ser por la época en que se estrenó, pero me imagino, si hacen el tan esperado remake, si que será un festín único de sangre.

La historia empieza mostrando a un hombre con una caja dorada en un cuarto oscuro. Al manipularla, este sujeto es desmembrado por cadenas que salen de las paredes. Después de un tiempo, se muda a ese lugar la familia Cotton, ignorando dichos sucesos. Esta, es conformada por Larry, Julia y Kirsty. El giro se produce cuando Larry se lastima la mano mientras se mudan y la sangre empieza a caer en el piso. Luego de un momento, empieza a reaccionar la sangre en el piso y revive a Frank, que es el hombre del inicio, y hermano de Larry. Pero su resurrección no es completa, ya que esa sangre no fue suficiente para volverlo totalmente humano. Es aquí cuando Julia, al descubrirlo, decide ayudarlo enviando a la casa hombres para que el disponga de ellos. Kisrty, al saber de esto, encuentra la caja y al ignorar lo que es, abre una puerta de donde salen unos demonios llamados “cenobitas”. Ellos quieren llevársela al infierno, pero les cuenta que Frank ha escapado, asi que su misión es recuperarlo para llevarlo nuevamente al infierno.

Lo que más llama la atención, luego de verla ya no como solo entretenimiento, es el juego de luces, los decorados y obviamente los cenobitas. Estos últimos son considerados íconos de personajes de horror creados en la última parte de la década de los 80. La idea era reflejar en cada uno, los diferentes “placeres” carnales del infierno. Tienen que verlos para que vean el gran maquillaje. Es simplemente terrorífico e imponente. Un 10 sobre 10. El líder Pinhead (apodado de esa manera por las púas que lleva en el rostro), se une a Jason, Freddy Krueger, etc, en la larga lista de “ídolos de terror”. Las actuaciones no son nada sobresalientes. Esto es debido a que Clive Barker era”cachimbo” en dirección. Y eso es raro, ya que teniendo a alguien de experiencia como Andrew Robinson, que antes estuvo en Harry el sucio y Cobra, no supe darles seguridad a sus personajes. Por ejemplo, en la escena en que Kirsty se encuentra con los “cenobitas, se le nota por partes, como si estuviera hablando con una persona normal, y más bien debió haber sido algo más fuerte y desesperante. Una actuación de “muerte” si se puede decir. No le encuentro otra explicación al tema.

Lo malo de todo este universo, es que, siguiendo esa tonta tónica de hacer dinero con algo que se pueda vender, esta película también cayó en manos de gente que no sabe apreciar el fondo, sino el bolsillo. Porque a excepción de la segunda, el resto creo ni es materia de comentarlo. Pero como cultura, no hace mal verlo, claro que solo una vez, no hay que excederse. Siempre los interés, terminan desvirtuando una gran obra de arte, y a pesar de su contenido “no apto para sensibles”, hay que admitirlo, Puerta al Infierno está en esa lista. No sé en qué puesto, pero lo está.

Calificación: 3.8 de 5

Prometeo (Prometheus)

 

Año: 2012

Director: Ridley Scott

Por Cesar Cortez Gutiérrez

Han pasado 33 años desde que Ridley Scott nos entregó Alien, una de las grandes joyas del cine de horror y ciencia ficción. Ahora, con 75 años a cuestas, nos trae Prometeo, una ambiciosa película con la que nos quiere demostrar qué, con el género que le abrió las puertas de Hollywood, todavía nos puede contar grandes historias sin temor alguno.

La historia empieza en el año 2089, cuando dos arqueólogos, descubren un mapa estelar en una cueva terrestre. Ellos creen que es la ruta a seguir para el descubrimiento de la humanidad en toda su dimensión y el nombre que le dan a los “supuestos” creadores es el de “Ingenieros”. Para lograr este fin, se unen con la Corporación Weyland para llevarlos al planeta de origen, a  bordo de la nave Prometeo. A todo esto, cuando llegan al lugar ya ha transcurrido 4 largos años de espera. Al llegar a dicho lugar, encuentran una especie de base abandonada donde empiezan a explorarla, y se encuentran con muchas cosas en ella. Primero que nada, que el aire que se puede respirar es el mismo que el de la Tierra. Además de, cadáveres de los “ingenieros”, una estatua enorme parecida a una cabeza humana, y un liquido, que no saben que es exactamente.  Este último, será el detonante de lo que se desarrollará en la película. Claro que además, habrá elementos como la naturaleza del lugar, desconfianza entre los tripulantes, y obviamente, los intereses que lleva una expedición de tal envergadura.

Luego de ver la película, me quedó un sin sabor, como si algo faltara. No sabía si me había gustado, o solo a medias o esperaba más de ella. Sin embargo, saqué mis propias conclusiones y  la puse fuera del universo Alien. Y llegué a una conclusión más que lógica: “No es una precuela de Alien”, sino del origen del “Space Jockey”. Es decir, del viajero gigante que vimos en el primer Alien, e igualmente en esta. Es a partir de este punto donde la historia cobra vida, y por consiguiente es lo que vemos en la pantalla. Me entró la curiosidad, de revisar, las diversas críticas sobre el film, y la situación es 50/50, es decir a la mitad le gustó y la otra parte no es precisa o simplemente “no pasó nada”. Mi opinión está incluida en el primer grupo por si acaso.

Si bien, en un principio la Fox, quiso venderla como “el inicio de Alien”, los productores y el director, al final no quisieron que se centrara en ello, sino, como ya lo dije en el Space Jockey. Solamente, que esa idea, siguió circulando en la mente de los fans, y porque no decirlo, de los que gustan de esta clase de películas. Por eso, cuando la fueron a ver, se dieron con la sorpresa de que la trama no era la que se pensaba, sino algo totalmente opuesto. Está dentro del universo Alien por supuesto, pero este no es el giro del film. Ridley Scott, fue muy inteligente al contarnos una historia, paralela a los acontecimientos que vinieron antes del film original, solamente que toca el tema partiendo del origen de la humanidad.

Las actuaciones están acorde con el lineamiento del film. Naomi Rapace, en su papel de Elizabeth Shaw, es decir la “Ripley” de turno, no lo hace mal, mostrando carácter y fuerza cuando debe hacerse. Claro, que hay algunas que son altamente exageradas. Esto último, lo identificaran, las mujeres sobretodo, cuando vean la película. Sin embargo, su compañero Logan Marshall Green, no le imprime esa seguridad a su personaje de Charlie Holloway, como el novio y compañero de labores de Elizabeth. Entre los secundarios destaca Charlize Theron, aunque con el traje ajustado que tiene, ya justifica de por sí su presencia. Pero hablando más en serio, pensé que ella era la protagonista, haciendo de su personaje frío y calculador en ciertas partes, hasta el punto en que ya no puede seguir comportándose de tal manera. Pero el que se lleva las palmas es Michael Fassbender, como el androide David, dándole al rol frialdad, confianza, inteligencia y mucha seguridad, que es lo que el papel exige. Claro, que para su desarrollo, debe de haber visto lo que Ian Holm y Lance Henrikssen hicieron cuando les tocó ser el androide en las diversas cintas de la serie. Totalmente notable. Otra cosa también, y más que destacable son los efectos y decorados. Esos claroscuros que le imprimen a la cinta hacen recordar toda esa atmosfera del primer Alien.

Prometeo, es un regreso a la vieja escuela si se puede decir, devolviéndonos un personaje, digamos “querido” por el mundo entero como Alien, a pesar que no se le ve en la película. Pero, solo pensar que estamos viendo algo relacionado a ese mundo, creo que basta y sobra.

Calificación: 3.4 de 5